martes, 22 de septiembre de 2015

HABITACIONES INVADIDAS


Decía Cecily I. Fairfield, escritora, periodista y feminista inglesa ya desaparecida, “la gente me llama feminista siempre que expreso sentimientos que me diferencian de un felpudo o de una prostituta”. Según esta definición, las feministas somos una tropa. Alegrémonos y saquémosle provecho para luchar por la igualdad.

Este blog y su autora nos proclamamos, evidentemente, feministas. Más aún si, y citando en esta ocasión a la también periodista Nuria Varela, entendemos el feminismo como “una linterna cuya luz es la justicia que ilumina las habitaciones oscurecidas por la intolerancia, los prejuicios y los abusos”.

La famosa habitación propia de Virginia Woolf está aun con demasiada frecuencia invadida por esos prejuicios, por los estereotipos machistas, por los posos patriarcales que se resisten a desvanecerse y que ocasionan intolerancia, discriminación y violencia contra las mujeres.

Este es un espacio de reflexión. Una voz que se une a tantas otras que luchan desde la cotidianeidad para dotar de máxima visibilidad a las mujeres y denunciar los micromachismos y las manifestaciones posmachistas que tanto abundan en nuestra sociedad. Comienza la aventura…